16 de marzo de 2007

¿Habrá garra puma para rato?

Torneo nuevo, expectativas nuevas. Los equipos se han reforzado, o por lo menos eso creen, la gente ansía ver a las chivas perder el título de campeón, algunos planean equipos de fútbol virtuales para humillar a los amigos en línea y ser aclamados como campeones del fútbol fantasía. En general el ánimo está desbordado, mucha excitación y botanas en exceso.

Pero en mi caso hay temor, duda e incertidumbre. Como todo aficionado Puma, la incógnita del campeonato es más una razón de nerviosismo que de alegría. Con un Santos y un San Luis armados hasta los dientes como guerrilleros de antaño, unos Tecos que normalmente da un torneo malo por uno bueno (y este toca el bueno) y un Querétaro que se mueve por la tabla de porcentaje más que una proyección estadística de precios de tortilla, no tengo otra opción que morder con fuerza mi bandera azul y oro, invocarle a mi San Goyo casero que no me deje caer en la tentación de volverme del Atlante y en arrepentirme de todas las veces que me burlé en las últimas cinco campañas del Cruz Azul.

No pretendo conocer la opinión generalizada de la afición, pero para mi gusto, el Puma está muy confiado. Si bien la defensa es la base del equipo y no hay duda que buenas defensas logran campeonatos, son los goles y la ofensiva los que salvan del descenso. La pugna interna entre delanteros no es constructiva en Pumas y habrá que ver si los gritos y regaños del Tuca surten efecto para consolidar (por fin) una pareja o un trío dinámico en la definición de la UNAM.

No recuerdo a mi mediana edad alguna ocasión en la que la UNAM haya tenido que salvarse del infierno del descenso, pero que dolor de muelas genera.

Lo que si no debe quedar en duda es que los aficionados Puma son tozudos y muy leales. Habrá unos cuantos que arrancan sillas de Pachuca, algunos asiduos consumidores de sustancias psicotrópicas en CU y hasta strippers, pero los seguidores del Puma estaremos en las buenas y en las malas.

Además, la matemática, como ciencia exacta, nunca miente ni echa choros. No quiero armarme ningún modelo estadístico complejo o algún programa electrónico de probabilidad, pero me consta que si se le gana al Querétaro, al Santos, al San Luis, al Teco, al Tigre y al Potro ya la hicimos. Así que mis queridos Pumas pueden hacer lo que quieran, nada más no pierdan ni empaten estos seis partidos. Son 18 puntos que significan la salvación o un clásico con los Panzas Verdes el próximo año.

No hay comentarios.: